2 tazas de harina
2 huevos enteros
70 gramos de mantequilla
Levadura en polvo (“Polvos Royal”)
Sal
Agua fría
Preparación:
Mezclar todos los ingredientes en un recipiente y amasar bien hasta que la masa no se pegue en los dedos.
Relleno:
1 calabacín grande, bien lavado y cortado en láminas finas.
1 cebolla grande cortada en aros o picada en cubitos (a gusto del cocinero)
2 cucharadas de nata (crema) para cocinar (espesa)
100 gramos de atún en lata, escurrido y desmenuzado.
Queso en polvo para gratinar
Preparación:
Una vez que la masa está lista y la hemos dejado reposar un tiempo dentro de la nevera, la estiramos sobre una fuente previamente enaceitada y enharinada de fondo removible, cuidando que los bordes de la masa queden más altos y algo gruesos para que contengan los ingredientes sin desbordarse.
Ponemos en primer lugar la cebolla y la repartimos bien por la fuente. Luego, espolvoreamos con el atún desmenuzado sobre la cebolla. Agregamos la nata sobre estos ingredientes y los mezclamos bien sobre la masa.
En una fuente grande y más bien plana, ponemos el calabacín y lo aliñamos bien con sal, pimienta y aceite de oliva.
A continuación, disponemos sobre la mezcla las láminas de calabacín directamente crudas o previamente horneadas sobre la reja del horno por unos 20 minutos a fuego medio-alto, cuidando de cubrir toda la superficie de manera uniforme.
Espolvoreamos todo con el queso en polvo para gratinar.
Horneamos la tartaleta por unos 25-30 minutos, hasta que comprobemos que los bordes están dorados y que se ha gratinado el queso.
Se puede servir caliente o fría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario